El particular mundo del Marketing Digital Político

Virginia Tuckey Digital Marketing Experts, Social Media

El marketing digital es la nueva forma que ha adquirido la comunicación y se hace indispensable acudir a él si queremos darle una verdadera configuración de impacto positivo y de largo alcance a nuestra marca, ya sea empresarial, de perfil personal, de un emprendimiento chico o mediano, o también, si hablamos de campañas políticas de cualquier nivel.

Los aspectos que envuelven una campaña de marketing tocan muchos puntos, en lo que refiere al marketing online, estos detalles y consideraciones se acrecientan. Esto tiene que ver con las nuevas formas que distinguen a la web de los medios tradicionales, sobre todo con las características de inmediatez, capacidad de alcance y cercanía con el interlocutor al cuál la campaña quiere seducir o hacer llegar un mensaje determinado.

Si bien el marketing digital nos presenta reglas ineludibles, cada nueva estrategia de marca es un mundo totalmente diferente y requiere de una coordinación y, sobre todo, de una formación muy sólida.

Para dar un ejemplo de una de las estrategias que más “expertise” requiere es el Marketing Digital Político. Es por esto que hoy analizaremos por qué este mundo de la política es tan peculiar en un mundo aún más complejo que es el extenso e infinito mercado digital.

Si bien muchos paradigmas han cambiado con el advenimiento de internet y las redes sociales, pocos espacios han sufrido tanto movimiento en cuanto a la reformulación de contenidos y mensajes que aquel relacionado con la comunicación política.

Para comprender esto debemos observar el comportamiento y la organización de una campaña política. Los detalles son analizados en profundidad y las palabras estudiadas, reformuladas y practicadas una y otra vez, hasta ser impresas en un discurso. Todo, o casi todo, en la comunicación política es cuestión de formas. Esto se debe a que, absolutamente cada gesto, palabra o mensaje no expuesto de manera clara, será interpretado por otros medios que, a su vez, tendrán llegada a un número masivo de personas que harán su propia interpretación.

Por lo tanto, observamos que entre el político y el destinatario de su mensaje, los intermediarios son muchos. Esto es justamente lo que ha cambiado el mundo digital, sobre todo desde la aparición de las redes sociales, dónde quienes deciden tener una carrera política, sobre todo en ámbitos públicos gubernamentales de alta exposición, deben estar presentes, interactuar, exponer sus proyectos o pensamientos, y dar respuesta a los cuestionamientos o pedidos.

Esta cercanía entre el político y los ciudadanos ha abierto un nuevo mundo en la comunicación, y su carácter de cuasi obligatoriedad, llevó a quienes deciden postularse para un cargo o deciden empezar a dar los primeros pasos rumbo a una oficina en un edificio público, a acudir al marketing digital.

El problema que muchos se han encontrado es que hay muchos expertos en marketing bien formados a la hora de llevar adelante el “branding” de una empresa o de algún perfil de un personaje público, pero pocos que tuvieran la formación del marketing y las condiciones particulares que envuelven al mundo de la política.

Esto se debe que una de las piezas fundamentales de la estrategia del marketing político es saber cuál es el objetivo, cuál es el plan de gobierno y cuáles son las ideas que lo sustentan. Y es aquí, en este punto de las ideas, dónde se genera el gran quiebre entre aquél estratega formado en cuestiones políticas y aquél que no lo está.

Las ideas, sobre todo lo que se refiere a temas políticos y que serán debatidos con el fin de obtener poder, el mismo poder que podría modificar la vida de cientos, miles o millones de personas, generan debate, controversia y, por consiguiente, votos en contra o a favor, que en definitiva es el fin de una campaña política.

En todo el plan de comunicación que se elaborará para el político, es imprescindible pensar cómo, de qué forma y en qué momento se comunicarán las ideas.  Teniendo siempre en cuenta, que en este punto, siempre es fundamental el “cómo”, ya que esto, como expreso anteriormente, repercute en medios, que a su vez, repercuten en sus audiencias, quienes también tendrán eco en terceros.

Por otro lado, es importante tener en cuenta la sencillez y profundidad con la que se llevará a cabo la comunicación, ya que el político, tendrá comunicación directa en las redes sociales de sus gestiones, planes y pensamientos. En estos medios, recibirá respuestas inmediatas de sus seguidores, pero lo que es aún más importante, también de sus desertores.

¿Se puede evitar la mala prensa del contrincante?

Es imposible evitar las criticas en medios masivos, pero si es posible compensarlas, y esta es la magia de las redes, sobre todo para un político cuando está bien asesorado y tiene un plan muy específico y bien pensado en cuanto a la comunicación que llevará a cabo vía internet. Vale aclarar que no todo es justificable, por lo cual, al hacer referencia a un candidato a cierto puesto político, estoy concibiendo un perfil de candidato con valores positivos.

Otra de las claves que el político debe aprovechar en su estrategia es la de empoderar a sus seguidores y a los ciudadanos que están interesados en saber qué propone y en ejercer un debate o conversación más cercana con él.

El efecto inmediato de esto es demostrar al ciudadano que su opinión en las redes tiene peso, tiene validez y va a influir en la campaña y el pensamiento de su candidato.

Ahora ¿cómo sabemos de qué manera nuestro mensaje está impactando? Esta es una pregunta que nos lleva a varios puntos. El primero es saber que las circunstancias cambian, y sobre todo en el mundo político, y más aún en épocas electorales. Las circunstancias y el contexto tienen cambios constantes; no siempre se dan de manera exagerada o rotunda, pero si suceden cambios continuos y esto, ciertamente, afecta las variables. Dicho esto, la respuesta a  nuestra pregunta la damos con el uso de las tecnologías que nos permiten medir la opinión, reacción e impacto de cada movimiento, declaración, debate, participación en tv, etcétera del candidato en cuestión.

Ante los resultados, se presentará siempre una necesidad de re-ajuste de la estrategia e incluso de algunos mensajes. La palabra “constante” no suele aplicar a una campaña política, excepto en ciertas circunstancias o parámetros que se necesitan para llevar a cabo la función y tarea de la misma.

A su vez, quién o quienes tengan a su cargo la estrategia de marketing digital, deberán trabajar en concordancia exacta con aquellos que se ocupan del marketing tradicional, e incluso con quienes manejan la comunicación de los partidos políticos, en este caso, con el partido político al cuál responde el candidato para el cual se está llevando adelante la campaña.

Esta interacción con otros equipos de marketing o de comunicación no son exclusivas a la política, pero si es muy particular en este ámbito, dónde como dijimos anteriormente, se disputa “poder”. Las relaciones públicas serán un “must” de aquel que desee implementar un equipo de marketing político o una empresa dedicada a esta tarea.

Los márgenes de errores deben ser evitados y, a su vez, todos los escenarios que se podrían plantear en este mundo de la comunicación y la inmediatez, deben ser previstos, o al menos la gran mayoría. En base a esto se debe elaborar un mensaje, y llevar a cabo, cada vez que un mensaje es elaborado, una fuerte campaña para recibir “feedback” y además, para hacer llegar a quienes serán electores, el mensaje que el candidato desea exponer.

En los últimos tiempos, dentro del marketing digital, uno de los ámbitos que más fuerte impacto ha tenido es el marketing político. La innovación en cuánto a los métodos que algunos han usado, ha dejado muchos incrédulos en el camino, y a su vez, ha involucrado a muchas personas más en su participación como ciudadanos.

Estados Unidos es un ejemplo de esto desde el año 2008, dónde el ex Presidente Obama llevó adelante la primera gran campaña política de marketing que se hiciera en redes sociales de manera profesional. El impacto que ha generado, ha llevado a profesionales de la ciencia política y analistas políticos a analizar a fondo el proceso de la campaña presidencial americana durante el 2008.

Si bien muchos años han pasado, más allá de asentarse la idea de que las campañas, los políticos y las redes sociales son ya una cuestión naturalizada en cuanto a la comunicación, hoy podemos ver que el recién electo Presidente americano, Donald Trump, genera también grandes titulares, justamente, por el uso que le da a las redes sociales.

Lo importante que podemos destacar de las redes y de internet es la cercanía y la inmediatez. Esto logra un ámbito de transparencia aún mayor, por el sólo hecho de que millones de personas están monitoreando, comparando segundo a segundo el comportamiento de los diversos personajes, empresas o candidatos que circulan en la red de redes.

La confianza es el punto estratégico de toda marca, es el fin y es el medio. Esto no excluye a las campañas políticas, y por lo tanto, es una característica más, además de la formación intelectual y metodológica, que debe tener la empresa o profesional que tendrá a cargo la elaboración y seguimiento de la estrategia de marketing online.

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