Estrategia efectiva de posicionamiento web

Virginia Tuckey Digital Marketing Experts

El contenido de una página o un blog pueden ser el resultado de horas de trabajo y esfuerzo, su calidad puede ser de las mejores y su contenido novedoso y exclusivo, pero será una suma de tiempo perdido si no tenemos la capacidad de generar tráfico hacia nuestra página.

La estrategia de marketing y posicionamiento de una página son fundamentales a la hora de pensar en nuestro sitio como parte importante del negocio que llevamos a cabo.

En esta tarea de ubicar el contenido y el producto en las primeras posiciones y resultados de búsqueda, es frecuente encontrar muchos errores que terminan contrariando los objetivos principales de la empresa, negocio o, simplemente, de la idea que se quiere expresar sin más recompensa que la de saber que el contenido ha llegado a un número importante de personas.

También, aunque no estancas, existen reglas a cumplir que facilitarán el movimiento de público, y el posicionamiento de nuestra página.

Cómo en todo lo que necesita planificación y estrategia, el enemigo número uno es la improvisación. Hasta lo que luce improvisado, debe estar planificado. Esto, por supuesto, no quiere decir que el plan que hagamos siempre sea exitoso, se puede hacer un plan y estar incurriendo en errores que no darán los resultados esperados.

Entonces, la pregunta que sigue al dilema planteado anteriormente, es: ¿Qué necesito para que esa estrategia y/o planificación sea exitosa?

Antes que nada, y como punto número uno, debemos saber qué buscamos, a quién queremos llegar y fijarnos objetivos. Si esto se puede establecer a tres niveles: corto, mediano y largo plazo; estaremos tomando una ventaja significativa. Establecer objetivos y metas, saber qué queremos ver como resultado, es la clave para comenzar una planificación que resultará exitosa.

Road signs saying: marketing and strategy

Una vez delineadas las ideas y objetivos, debemos saber quién será nuestro público, a quién nos interesa llegar. Perfiles, edades, gustos, etc. son claves a la hora de establecer las características del público que queremos alcanzar.

Teniendo esta información, el mapa de ruta empieza a tomar forma y nos permite divisar los distintos caminos posibles que se pueden tomar para lograr los objetivos. Es en este momento dónde comienza el diseño del plan propiamente dicho. Lo que estaba en papel desparramado como resultado de una tormenta de ideas, debe pasar ahora a un documento que luzca como un verdadero plan de negocios.

Este plan de negocios incluye varios detalles y aristas. Debe incluir los objetivos (siempre dentro del marco de lo posible y realizable) y debe incluir el método. Cuando hablamos de método, nos referimos al cómo, al qué y a quienes.

Para resolver el “cómo” tenemos que saber cuál es la capacidad de generar contenido, teniendo en cuenta, que en este camino de lograr resultados exitosos de posicionamiento y tráfico, el contenido debe cumplir las características de ser lo más novedoso posible, ser entendible por nuestro público, y debe ser de calidad; no sólo estética, sino de contenido.

Una vez que sepamos qué tipo de contenido sacaremos, con qué frecuencia y qué temas tocaremos; hay que saber quién, cómo y cuándo será publicado.  Más allá que la frecuencia es un factor importante a la hora de posicionarnos en el mundo online, por ahora vamos a atenernos a una situación dónde los recursos son escasos, pero suficientes para iniciar este camino hacia el top de la lista.

Ya definido lo anterior, debemos definir el “qué”, el qué tiene que ver con el ya nombrado contenido y tiene cierta relación con el “cuando”. Este punto entra dentro de un marco variable, ya que la definición de los mismos dependerá de la naturaleza de nuestro sitio. No es lo mismo el contenido de un portal de información, que uno de estudios filosóficos. La medida de la diferencia es el tiempo y la inmediatez. Cuánto menos tiempo tenemos para generar contenido, más organizados debemos estar, para poder amortiguar los detalles que suelen quedar fuera de lugar cuando corremos contra el tiempo.

El “qué”, sin embargo y más allá de la inmediatez, debe responder a una línea específica. Qué escribo, qué publico, qué me identifica. Irse por las ramas, no saber cuál es nuestro rubro no es una buena idea y suele ser la fuente del fracaso. Resolverlo es prioridad.

Finalmente, tendremos que resolver el “quién” o “quienes” llevaran a cabo las tareas que nuestra página requiere. Este es un punto importante, ya que las tareas serán variadas. Es muy importante definir las tareas, las prioridades, la frecuencia de actualización o publicación y, lograr así, que la constancia sea condición inamovible.

Hasta ahora, nuestro plan ya tomó una forma importante, nos enfocamos 100% en el sitio, su contenido y su movimiento interno, además de la organización para que ese movimiento funcione correctamente. Esto nos permite ir al próximo paso que es saber qué medios usaremos para dar movimiento al contenido.

Symbols of popular social networks grouped together

Las redes sociales, aliada importante en esta tarea de generación de tráfico e interacción con nuestro público, nos permitirá conseguir resultados exponenciales. Lo que al principio parece una tarea fastidiosa, comienza a tomar color con el paso del tiempo, cuando los seguidores comienzan a multiplicarse y, llegamos a un punto, que ellos mismos promueven nuestro contenido.

La elección de las redes no es excluyente. Elegir una no significa que debemos descartar las demás. Podemos ser parte de todas y cada una de ellas, pero cuidado, esto nos puede quitar mucho tiempo si el equipo que tenemos para manejarlas no es suficiente, y finalmente nos resultarías en el poco rendimiento en todas. Lo recomendado, al menos para el comienzo es enfocarse en dos o tres de ellas.

Siempre es recomendado estar en Facebook y en alguna otra red. Dependiendo de la naturaleza y contenido que ofrecemos, las segundas opciones más importantes son Twitter e Instagram. El primero en caso que nuestro contenido sea informativo, dónde lo gráfico juegue un papel secundario. Sin embargo, cuando lo que queremos es mostrar un producto sin describirlo con palabras, Instagram es lo nuestro. Para ambos, y oportunamente escribiremos sobre esto, existen cuestiones a tener en cuenta. El punto en común de estas cuestiones es la “calidad”.

El próximo paso, con el conjunto de elementos y estrategias elaboradas hasta ahora, se debe englobar dentro de lo que se conoce como SEO (Posicionamiento de buscadores, por sus siglas en inglés). El SEO incluye los pasos descriptos anteriormente, pero también requiere un trabajo más minucioso, dónde no sólo la calidad de nuestro contenido, la frecuencia de publicación, la publicación que hacemos de ellos en las redes o que replican otros importan; también hay aspectos y detalles que marcan la diferencia, tales como el manejo adecuado de los títulos, los Títulos Meta, detalles de nuestra página –si tenemos versión para teléfonos móviles o tablets, si las mismas son pesadas a la hora de navegar o no-, etc.

Acudir a un profesional para un CEO efectivo es siempre lo más recomendable, sobre todo para quienes quieren instalar su empresa, ya sea mediana o grande, en las redes. Para quienes comienzan con algo más amateur o chico, pueden acudir a tutoriales online que los ayudarán a manejar algunos de estos parámetros.

Poder medir los resultados es algo fundamental y que no debe ser dejado fuera de nuestro plan y estrategia. Un seguimiento de todos los detalles que nos indiquen el impacto que van teniendo nuestras publicaciones, comentarios y actualizaciones es parte fundamental de nuestra estrategia. Esto nos permitirá ir eliminando, mejorando o perfeccionando nuestro plan.

An illustration of SEO and Google

Volviendo a uno de los puntos del principio y teniendo en cuenta el párrafo anterior, es importante que los objetivos tengan un “deadline”, es decir un tiempo límite dónde queremos encontrarnos con nuestros objetivos. Este punto es fundamental, ya que es el talón de Aquiles de todos quienes acuden al marketing online. El factor que juega en contra es la ansiedad. Esto no es un pecado, es propio del proceso de adaptación a un mundo que aún es desconocido en muchas de sus partes.

El tiempo en las redes es asociado a lo inmediato, al segundo al instante. Sin embargo, a la hora del posicionamiento de nuestra marca, negocio, blog, nombre o producto la ansiedad suele jugar malas pasadas.

Enfocar en un resultado inmediato nos generará frustraciones e incluso la anulación de planes y estrategias de marketing que tienen todas las chances de ser exitosos.

Es primordial comprender que los plazos a manejar son 3, 6, 9 y 12 meses. A los tres meses debemos ser capaces de comenzar a ver cierto movimiento y medir si nuestro plan inicial se ajusta a nuestra capacidad y objetivos. Es el momento de medirnos a nosotros mismos y de hacer los cambios necesarios si vemos que no podemos darle continuidad y ser constantes.

Si todo marcha sin contratiempos, los 6 meses debieran ser el punto dónde comenzamos a ver como nos posicionamos en las redes, en Google y cómo nuestro tráfico y seguidores aumentan.

Los 9 y 12 meses incluyen un análisis de ambas variables, las variables de posicionamiento y de rendimiento propio (la que analizamos a los primeros 90 días).

Si vemos que no estamos consiguiendo los resultados buscados en estos plazos de tiempo, lo recomendable es revisar la estrategia y, también, consultar con profesionales.

Con estos pasos, ya puedes comenzar a planificar. Si lo tuyo es meramente un trabajo de aficionados, algo chico, un blog, estos pasos también debes cumplirlos y puedes hacerlo tú mismo, tendrás buenos resultados. Sin embargo, si lo que se busca es superar el techo de lo amateur, es recomendable tomar esta guía para planificar previamente y acudir a profesionales del marketing online. Lo que se invierte es fácilmente recuperable cuando generamos tráfico en grandes números, y con esto, beneficios monetarios importantes.

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