E-commerce, desafíos y oportunidades

Virginia Tuckey Digital Marketing Experts, Social Media

La dinámica que ha impuesto internet en las comunicaciones ha sido el punto fundamental de los grandes cambios que la cibernética trajo al mundo.

Si quisiéramos enumerar cada detalle y aspecto que ha sido transformado ante la aparición de internet, es seguro que tendríamos como resultado varios tomos al respecto. Esto es indicio de que el cambio es global. Las costumbres, las sociedades y los individuos han sido afectados directa y sustancialmente ante esta nueva era de la información.

Estos cambios se van dando en diferentes niveles en las distintas regiones del mundo. El acceso a la tecnología es la clave principal y de base en cada sociedad que pretende avanzar o liderar en el mundo cibernético y sus derivados.

Hoy nos ocuparemos de uno de los aspectos que más ha estado creciendo, pero que aún tiene un amplio margen de desarrollo, incluso en los países líderes. El comercio electrónico o e-commerce es el intercambio de bienes y/o servicios a través de la red de redes, internet.

Con Estados Unidos y China como líderes en el e-commerce, podemos observar como dos países con sistemas políticos totalmente opuestos, donde en uno el acceso a internet es totalmente libre y en el otro el mismo censurado con leyes muy estrictas, donde sus ingresos per cápita reflejan una verdadera lejanía uno del otro, entre otras características que demuestras una antítesis entre ambos países, son iguales y compiten al mismo nivel en lo que conocemos como Comercio Electrónico.

Esto se debe a varias variables. Si bien el acceso a internet y a las tecnologías es fundamental para avanzar en las oportunidades comerciales que nos ofrece la web, es también la falta de recursos lo que incentiva a usar esta vía para llevar a cabo emprendimientos que comparados con los que requiere el comercio tradicional, son mucho más accesibles. A esto debemos sumarle las oportunidades se nos presentan una vez instalados en la web con un producto de venta al público. Me refiero a un comercio al que puede acceder cualquier persona, de cualquier país del mundo, las 24 hs del día, cualquier día de la semana.

Estas características son las que explican por qué el e-commerce se expande de manera sustancial y a pasos agigantados alrededor de todo el mundo.

Es cierto que si observamos región por región, o país por país, el mundo desarrollado tiene mucho más peso con respecto al e-commerce. No solo sus sociedades ya han naturalizado esta forma de intercambio de bienes y servicios, sino que han generado una estructura y diferentes modalidades de avanzada que facilitan la experiencia del cliente.

En los países que no están a niveles de desarrollo de Estados Unidos, Alemania o Hong Kong el avance del e-commerce ha sido también importante, pero hay cuestiones estructurales y presupuestarias que no les permiten conseguir el grado de sofisticación en los países que nombramos en primer lugar.

Esto, más allá de ser visto como un contratiempo, debe ser observado como una gran oportunidad. El acceso a la tecnología es cada vez mayor y el conocimiento sobre los procesos que envuelven al mundo cibernético están ya instalados en las distintas sociedades.

En el caso puntual de Latinoamérica, si bien  el crecimiento es muy fuerte año a año, los usuarios tienen algunas preocupaciones que los mantienen al margen de comerciar por internet.

El fraude electrónico, la falta de seguridad sobre la calidad del producto que va a ser adquirido, como la poca o pobre política de devolución que se observa en los distintos espacios del e-commerce, están esperando soluciones inteligentes que den la confianza que el cliente necesita para acceder a este nuevo mundo de los negocios.

Es también una gran preocupación los métodos de pagos. La región latinoamericana no presenta altos índices de bancarización de sus ciudadanos, lo que limita el acceso a comprar online. Sin embargo, se han desarrollado distintos métodos que están permitiendo no sólo la compra, sino la venta, al facilitar el camino de aquellos con iniciativa para emprender su propio proyecto de e-commerce.

El comercio electrónico ha alcanzado el 1% del PBI en toda la región latinoamericana. Esto demuestra el peso y la importancia que está teniendo dentro de las economías de cada país. Con Brasil, Argentina, Colombia y Chile como líderes de este sistema de comercialización, el e-commerce es una variable fundamental al momento no solo de analizar parámetros económicos, sino también de emprender y proyectar las estrategias de negocios.

Los líderes del e-commerce son las grandes cadenas multinacionales. Esto nos demuestra el avance y la tendencia hacia este tipo de comercialización, lo cual es también un indicio de la importancia que le dan al e-commerce.

Es también en el área de retails o comercios más pequeños dónde observamos expansión en lo que respecta a la comercialización online.

Considerar entrar al mundo del comercio electrónico es la gran tendencia de las empresas, tanto chicas como grandes, en este momento. La adaptación se está dando de diferentes formas y abarcando cada vez más espacios que permiten hacer la experiencia del cliente satisfactoria y placentera.

No sólo vemos la dinámica de compra exclusivamente por internet, sino la modalidad de showroom online, la oportunidad de realizar la compra o reserva por medio de internet y luego retirar el producto en el local indicado.

Las tendencias que van apareciendo en el mundo del e-commerce o comercio online, más los números que demuestran el fuerte crecimiento con el que se impone en todos los países, las exigencias y la demanda de un usuario y cliente cada vez más abierto a este tipo de negocios , exige de parte de empresarios y entrepreneurs ponerse a la altura de las circunstancias si buscan expandir sus negocios, seguir dando forma y solidez a su marca, y además llegar a nuevos clientes que están ansiosos por adquirir nuevos productos en un mundo donde la competencia es cada vez más variada, numerosa, y sobre todo, de avanzada.

 

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